Características de la Virtualidad
- simish45
- 2 mar 2016
- 2 Min. de lectura
CLIC: Implicaciones de la virtualidad globalizada en el sujeto
Por: MSc. Gloria María López Arboleda, MSc. Alexander Rodríguez Bustamante, MSc. Lilian Johanna Marroquín Navarro. Medellín, 2015
Acudiendo a la analogía como forma de relación razonada, la virtualidad sería entonces un territorio afectivo, una zona particular en la cual los sujetos construyen su morada, sus sentimientos, exiliándose de sí mismos. ¿Cómo exiliarnos de nosotros mismos? Justamente, en palabras de Pierre Lévy (1998) se diría que “la fuerza y la velocidad de la virtualización son tan grandes que exilian a los seres de sus propios conocimientos, los expulsan de su identidad, de su oficio, de su país” (p. 133). Ahora bien, el destierro trae consigo lo que Alfama et al., (2005) han nombrado como mercantilización de las experiencias, en la cual, hemos transitado de una economía de producción de bienes a una economía mercantilizadora de servicios y experiencias, en la que la vida entera, en forma de lenguaje, capacidades simbólicas y comunicativas y afectos ha sido movilizada para una mayor rentabilidad (p. 6).
CLIC CUATRO Trazas en trizas: del sujetamiento en la virtualidad 57 Las implicaciones para el sujeto varían según la intensidad, frecuencia y exilio al que se exponga. En este sentido, “compartir” cada minuto de la vida y los sentimientos en el mundo virtual implica estar exiliado también del mundo real y por ende, del más cercano, que ahora puede ser el más lejano. Lo anterior lleva a reflexionar sobre la inversión de los conceptos de cercanía y lejanía que la virtualidad permite re-construir; lo que antes estaba en una condición de lejanía del sujeto (por distancia, tiempo o imposibilidad física), la virtualidad lo hace posible, y con esto se construyen premisas como “ser quien se quiera”, “hacer lo que se quiera”, “decir lo que se quiera”. Ahora bien, uno de los interrogantes fundamentales es ¿cuáles sentimientos entonces se construyen entre aquellos que comparten el territorio virtual? Una premisa inicial apuesta por considerar que los sentimientos
Como resultado, se considera una especie de transformación en sí misma de la virtualidad que cada vez se refina más para permitir experiencias “más reales” de vinculación; paradójicamente, cuando tenemos al lado al ser humano en “carne y hueso”, las palabras no fluyen tan ampliamente, los emoticones no existen, ahora es el rostro, el real. El horizonte que se vislumbra es contradictorio, ya que lo virtual no es opuesto a lo real, sino que es otra realidad construida socialmente que se presenta como “el movimiento del convertirse en otro o heterogénesis de lo humano” (Lévy, 1998, p. 8); es aquí donde toma fuerza la idea de refinar cada vez más la mediación tecnológica: ya no es solo voz, ni letra, ya es imagen de un mundo particular inscrito por el poder de la mirada: miramos a otros, nos miran, nos mostramos, se muestran. Ahora bien, ante esta particular manera de encontrarnos en la vida real/virtual, la pregunta fundamental sería, ¿nos miramos?



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